:rodolfoviana

Aug 10 2009
La carne es débil. Por lo menos la mía es débil y pecadora. Y supongo que a todos les sucede lo mismo con sus carnes, pero a la gente le molesta enterarse y hasta han inventado los conceptos decencia e indecencia. Solo que nadie sabe precisar dónde están las fronteras que separan a decentes e indecentes.
Trilogía sucia de La Habana, de Pedro Juan Gutiérrez.
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